Lo que debería ser un asunto simple, de cargos y abonos, si acaso una que otra multiplicación se ha convertido en un tema sumamente complicado. Resulta pues, que para determinar el monto erogado en las campañas tenemos que adentrarnos al mundo de los prorrateos.
Y es complicado, porque pasamos de la simple contabilidad de los gastos, es decir, de la suma directa de todos los gastos en que hubiere incurrido una campaña al mundo de los criterios, únicos, personales y subjetivos de los partidos políticos y de la propia unidad fiscalizadora del IFE.
¿Cómo entonces establecer si el cierre de campaña se debe o no dividir entre solo uno o todos los candidatos a elección popular de determinado partido político? La diferencia es enorme, p.ej. en el caso de las famosas gorras se tomó un costo de $16.30 por gorra para el PRD y de $0.16 para el PRI. Desde luego no es que en el IFE alguien crea que hay gorras de 16 centavos, sino que en el caso del PRI alguien decidió prorratear su costo entre 100, mientras que para el PRD todo se le asignó al candidato presidencial.
En el absurdo, (recojo datos que expone Carlos Puig en su columna de ayer) el evento de cierre de EPN en el azteca con la banda El Recodo se le asignó un coso de 47 mil pesos para la campaña presidencial, porque la unidad fiscalizadora consideró que habría que dividir su costo, que ellos mismos estimaron en 4 millones, entre los 99 candidatos que estuvieron presentes ese día.
¿En serio alguien cree que el beneficio para la campaña de Peña Nieto del cierre en el azteca fue de solo una parte de cien, que el impacto fue el mismo para él que para algún otro candidato, digamos a diputado local que ahí estuvo presente y nadie sabe siquiera su nombre? ¿Tuvo el mismo impacto para todos cuando la totalidad del evento estaba vestido con la imagen del ex-gobernador del Estado de México, cuando las gorras, cilindros, mandiles, matracas, camisetas tenían su nombre? ¿Cuándo las pantallas al único que mostraban era al telegénico candidato?
La mayoría de los consejeros del IFE no se lo creen y votaron en sentido de devolver el informe de gastos de campaña a la unidad fiscalizadora del propio instituto. Una unidad fiscalizadora que no se tomó en serio su trabajo, que no entendió lo profundamente meticuloso que debería ser en su análisis, que siendo un motivo de tanto encono y polarización lo tomó a la ligera, que poco le importó las consecuencias de un informe deficiente y plagado de errores de juicio.
¿Por qué es esto posible? Según la ley si un gasto beneficiara a más de una campaña la mitad de ese gasto se repartirá en partes iguales entre las campañas beneficiadas y la otra mitad según los porcentajes que decida el partido y/o coalición. Es decir, si el costo de un evento del candidato A, fuera de 300 mil pesos y este se presentara acompañado de 9 candidatos digamos a diputados, 150 mil habrán de repartirse a partes iguales entre los beneficiarios, en este caso 15 mil a cada uno, y los otros 150 mil, el partido podría decidir prorratear el 1% para este hipotético candidato, es decir $1,500 pesos. Por lo que el costo del evento ante el IFE para el candidato A, totalizaría solo 16,500 pesos (15,000 + 1,500), y sería perfectamente legal, cuando en realidad el costo del evento fue mas de 18 veces mayor.
Por supuesto una parte del embrollo está en la forma de calificar el proceso, si por ley se permiten los prorrateos entre las campaña presidencial y la de diputados y senadores, ¿cómo es que posible que esa misma ley establezca que el proceso de fiscalización de las campañas de diputados y senadores se realice en tiempos diferentes a los de la campaña presidencial? Desde luego también que toda esta sinrazón se solucionaría sin mayor problema si el tope de los gastos fuera uno solo para la campaña presidencial y legisladores.
Por lo pronto tenemos un golpe más en la credibilidad del IFE, esa credibilidad que a todos conviene fortalecer para dar certidumbre a los procesos electorales, nuevamente ha sido minada, y paradójicamente el golpe lo ha recibido desde dentro.
Publicado por: Lulyann Morales
Twitter: @lulyann