@Lulyann
2011-08-22
Torreón atacaba al minuto 40 de un insípido partido, sin embargo Morelia lograba cortar el ataque de Santos, en el estadio el calor fundía a todos, Monarcas por el sector de la izquierda armaba un buen contragolpe, un centro con oportunidad y dirección al área de Santos casi al minuto 40, y …. traca, traca, traca, se oyen disparos, el árbitro pita y corre ya enfilado a los vestidores con desesperación, lo siguen todos los jugadores y el cuerpo técnico. Se continúan escuchando detonaciones, le gente busca protegerse, se tira al suelo, lo mismo abajo de las butacas, que pegados, tirados a las escaleras de los pasillos de acceso, otros se esconden tras las hieleras, por algunos momentos nadie se mueve del lugar donde están, parece que alguien hubiese congelado la imagen de la pantalla, la gente no alcanza a entender si los disparos han sido adentro o fuera del estadio.
Conozco el estadio de los santos, está ubicado en la carretera Torreón – San Pedro de las Colonias. El TSM, es un estadio más bien chico, tiene un aforo para unas 28,000 personas. En sus alrededores hay relativamente poca actividad. Si mal no recuerdo solo hay 2 tiendas de conveniencia cerca, un Oxxo y un Extra.
Por eso puedo entender aún más la desesperación que produjo en los asistentes escuchar esas ráfagas de detonaciones. Supongo que por ser un estadio pequeño y que no hay mucho “ruido” cerca, y la carretera sobre la que está ubicado es relativamente de poca afluencia, debió haber sido muy difícil distinguir para los asistentes al partido y aún para los mismos jugadores, de donde venían los disparos, incluso las detonaciones pudieron hacer eco en los altos muros del TSM.
Las escenas son de confusión y terror, la gente deja sus lugares, se mueve y comienza a refugiarse en la cancha, corriendo en dirección contraria de donde se escucharon los primeros impactos, corre desesperada con el rostro desencajado, un padre de familia atraviesa el estadio con su hijo entre sus brazos, no sabe como más protegerlo que rodeándolo con sus brazos, niños corriendo junto a sus padres con la angustia reflejada en la cara, padres que con incredulidad miran a todos lados, algunos sin alcanzar a procesar que es lo que está sucediendo, jóvenes mujeres con crisis nerviosas, todo el mundo corre, se escuchan también detonaciones más fuertes, quizá granadas, continua el caos, algunos jugadores regresan para buscar a sus familia entre las gradas, se oyen gritos del mismo público que piden a todos agacharse y tirarse al suelo, la desesperación y la impotencia va creciendo entre hombre y mujeres que buscan poner a sus hijos a salvo, niños y niñas que como es tradición en Torreón acuden puntualmente cada 15 días a impulsar a su equipo, pero que el día de ayer, la experiencia que hasta antes de ayer era de cánticos, un par de cervezas, dulces para los niños y gritos de gol, se convirtió en un infierno.
El sonido local pide al público permanecer en el estadio.
TV Azteca con un tino impresionante corta la transmisión. Considera más relevante poner un programa cómico. Extraordinario. ESPN continúa narrando lo que está sucediendo y sigue transmitiendo. Se le unen Milenio TV y ForoTV. Aparentemente se había dado un enfrentamiento entre fuerzas federales y sicarios, al marcarle el alto a una camioneta en un retén ubicado en las afueras del estadio, esta hizo caso omiso y se dio el intercambio de disparos entre unos y otros.
Torreón y Gómez Palacio comparten la zona metropolitana más grande de Coahuila, una ciudad que había sido siempre pujante como muchas otras del norte de nuestro país, vio crecer la violencia durante el mandato del flamante Presidente Nacional del PRI, profesor Don Humberto Moreira. Durante su gobierno cerró los ojos a lo que sucedía en Torreón, repartiendo culpas al gobierno federal, pero sin siquiera intentar meter las manos para frenar la inseguridad que crecía día a día ya sea por falta de pensamiento, obra y omisión.
Ahora las cosas se le empiezan a salir de las manos a la familia Moreira, el estallido de la violencia es inocultable, como también les ha estallado en las manos, la deuda de casi 34,000 millones de pesos que habían logrado mantener también oculta.
Ninguna ciudad se merece esto, ningún estado, ni tampoco ningún país. Mucho menos Torreón. Hay que cortar de tajo lo que está sucediendo. Pegar a los criminales en dónde más les duele, y exigir a las autoridades asumir su responsabilidad con inteligencia y eficacia. Sí, si estamos hasta la madre de lo que está sucediendo, y sí, no tienen madre de seguir dando las mismas explicaciones de siempre. ¡Ya basta de estupideces!
Twitter @lulyann
Lo que veo es que todos los ciudadanos de este país, al dar nuestro voto para algún candidato lo que hacemos después es cruzarnos de brazos y decir, “que el gobierno lo arregle, que el gobierno, lo solucione, la culpa la tiene el gobierno”, pero nosotros como ciudadanos que hemos hecho,? conste que no defiendo al gobierno, pero pienso que la real solución está en nuestras manos. Que no nos merecemos esto? De acuerdo totalmente, pero tampoco hacemos nada para merecernos lo mejor, que estamos hasta la madre? si es verdad, pero tampoco hacemos nada para revertirlo, que sabemos que los políticos son unos mafiosos, asquerosos, delincuentes? Si pero no ejercemos la acción de la justicia para que esto no suceda y sigan impunes. Que todos criticamos y señalamos, pero no proponemos ni damos soluciones inteligentes. El día que vea a México uniéndose en una sola voz, como en Egipto y ahora en Chile por defender sus derechos y luchar “por lo que nos merecemos”, entonces sólo entonces en nuestro país habrá un real cambio.
ya hablen de otra cosa eso pasa a diario en el territorio nacional
Acertado el analisis y sintetizado, lastima ke Mexico entero ya se acostumbro a estar conquistado y no es capaz de kitarse de toda la escoria gubernamental ke tanto daño le han hecho a nuestro pais. Años atras yo pensaria ke a Medio Oriente le llevaria mucho tiempo liberarse de sus dictaduras y no tanto a Mexico de sus malos gobernantes.